LIMPIEZA DE CORRALES
Mantener los corrales limpios es una tarea esencial para garantizar la sanidad, el bienestar animal y la eficiencia productiva. La acumulación de estiércol no solo genera incomodidad y riesgo de enfermedades en los animales, sino que también puede provocar problemas ambientales y operativos. Cuando el material supera los 15 o 20 centímetros y se combina con lluvias, se producen movimientos masales que obstruyen drenajes, dificultan el acceso y aumentan los costos de manejo. Además, la falta de limpieza favorece la proliferación de patógenos, olores y contaminación de suelos y aguas.
Por eso, la limpieza periódica es clave para evitar pérdidas y aprovechar el estiércol como recurso productivo. Este material, rico en nutrientes como nitrógeno, fósforo y potasio, puede convertirse en un excelente fertilizante para los lotes agrícolas, cerrando el ciclo y contribuyendo a la sustentabilidad del sistema.