DISTRIBUCIÓN DE ESTIÉRCOL COMO ABONO
El estiércol generado en los sistemas ganaderos no es un simple residuo: es una fuente valiosa de nutrientes que, utilizada correctamente, mejora la fertilidad química y física del suelo. Su aplicación permite reciclar principalmente nutrientes esenciales como nitrógeno, fósforo y potasio, aportar materia orgánica que incrementa el contenido de humus, mejora la estructura del suelo, aumenta la porosidad y la capacidad de retención de agua, favoreciendo la actividad biológica y la sustentabilidad del sistema productivo.
En un contexto donde los costos de los fertilizantes químicos son cada vez más altos y su uso excesivo genera problemas ambientales, el aprovechamiento del estiércol como abono orgánico se convierte en una práctica eficiente y responsable. Para dimensionar su aporte, una aplicación de 20.000 kg/ha de estiércol vacuno fresco puede aportar hasta 50 kg de nitrógeno, 32 kg de fósforo y 33 kg de potasio por hectárea, además de micronutrientes y materia orgánica que se liberan de forma gradual, mejorando la fertilidad a largo plazo.
El manejo adecuado de efluentes es un factor clave para prevenir la contaminación del suelo y del agua, y para asegurar que la aplicación del estiércol se realice en condiciones óptimas. Esto implica evitar excesos que puedan dañar los cultivos y garantizar que el material esté correctamente estabilizado para maximizar su valor fertilizante. Una vez retirado el estiércol de los corrales, se traslada con camiones volcadores y semirremolques de gran capacidad hasta los lotes previamente indicados, donde se lo deja oreándose antes de su aplicación como fertilizante. Se recomienda un período de oreo o compostado de entre 2 y 6 meses, lo que permite reducir la humedad, mejorar la homogeneidad del producto y disminuir riesgos sanitarios. Este proceso contribuye a estabilizar parte del nitrógeno, facilita una aplicación más uniforme y reduce la compactación del suelo. Finalmente, mediante acoplados distribuidores de 20 tn, aplicamos el estiércol de forma homogénea, siguiendo criterios técnicos que aseguran la correcta dosificación y evitan pérdidas de nutrientes. Así, transformamos un subproducto en un recurso estratégico para mejorar la productividad agrícola, optimizando costos y cuidando el medio ambiente.
Nuestros equipos de gran capacidad nos permiten hacer una distribución de hasta 2000 tn por día, aprovechando de esta forma las ventanas de trabajo que nos dan los diferentes lotes entre la cosecha y la nueva siembra.